EL RECEPTOR DE PIEDRA: El maldito WOW

May 13, 2026

Llevo más de 30 años dedicado a lo que hago; hoy veo un hecho insólito que se volvió cotidiano: el mensaje llega, dura menos de un segundo y muere sin pelea. El receptor de hoy no se indigna, no se ríe, no cuestiona. Simplemente desliza su dedo y sigue.

El receptor de hoy se volvió de piedra por una razón práctica: aprendió a ignorar y a defenderse.

El tan exigido WOW para aplicarlo en todo, no va a morir por falta de talento; va a morir por abuso. El receptor de hoy vive ante una saturación que aturde: el copy-paste masivo, superlativos degastados, del susto y la amenaza, tácticas absurdas y ridículas para atraer y convencer a incautos sobre beneficios sin sustento …Todo ello al mismo tiempo y mezclado con creatividad desesperada, para dirigirse a un receptor que ya no cree en nada.

El receptor no está frío: está harto.

A fuerza de tanto estímulo, el receptor dejó de reaccionar. Esa es la parte que muchos emisores no aceptan: el problema ya no es llamar la atención. El problema es que la atención se volvió tan invisible como una hoja verde dentro de una selva impenetrable, que en cada intento de capturar, trae consigo una sospecha incluida, una verdad mentirosa.

Esto no es sólo intuición: La investigación demuestra que la exposición genera retornos decrecientes y llega a afectar negativamente el “goodwill” esperado: más presión, menos efecto; más repetición, menos disposición.

El receptor no se volvió sofisticado. Se volvió desconfiado por supervivencia.

El superlativo se convirtió en repelente: “El mejor…”, “el único con…”, “nunca visto…”, “imperdible…”, “Un sabio lo dijo…”, “100% (cualquier cosa)”, “Jamás, siempre nunca…”. Esas palabras ya no sirven para nada; son señales de truco y mediocridad. La saturación de hoy, vestida de tanto esfuerzo, de repetición e imitación, de sonidos, colores y efectos alegóricos, volvió al mensaje invisible e irritante. Y al receptor, de piedra.

Ya no escucha ni ve; percibe en milisegundos el intento de impresionarlo y, cuando lo identifica, se protege. No discute ni opina. Clasifica y se va.

La creatividad en piloto automático da vergüenza ajena

Hay creatividad real y hay creatividad ansiosa. La segunda es la que más circula: la que intenta tapar vacíos y jugar al sicólogo sicodélico. Una ocurrencia ingeniosa sin pruebas; una chispa emocional sin sustento y sin  destino. Una puesta en escena que pretende sorprender y convencer a búhos ciegos y sordos.

Lo he visto incluso en entornos presenciales, donde antes bastaban las credenciales y una buena presentación. Ya no. El receptor de hoy percibe a la velocidad de la luz dónde están la inconsistencia y el vacío de sustancia. Y cuando lo percibe, no compra. Se distancia molesto por el tiempo perdido.

El WOW institucionalidad: La desconfianza ya viene incluida

Edelman, en su Trust Barometer 2026, describe un entorno donde la desconfianza se ha vuelto un reflejo en ecosistemas cerrados, donde priman la baja tolerancia a lo diferente y la sospecha como instinto. La OCDE por su parte, advierte que la desinformación (u omisión) intencional, siembra dudas sobre la evidencia real y mina la confianza en las instituciones debilitando su integridad  

En ese entorno, el WOW tiene un problema estructural: suena parecido a la exageración. Y la exageración hoy, se interpreta como riesgo.

Preguntas para quedarse pensando

El receptor de piedra no es un defecto del público. Es un espejo del emisor. El receptor se endureció porque demasiados emisores abusaron del truco, de la exageración, de la desesperación y la falta de esencia para llamar su atención. Ahora toca aplicar otra habilidad: hablar menos, probar más.

Escoja las que sirvan; no hace falta responderlas todas:

  • ¿Qué parte del discurso se caería si se prohíben los adjetivos?
  • ¿Qué promesa se repite porque suena bien, aunque nadie pueda sostenerla con hechos?
  • ¿Dónde se está usando intensidad para reemplazar claridad?
  • ¿Qué recurso “impactante” ya actúa como repelente por su repetición?
  • ¿Qué se está vendiendo con auténtica creatividad cuando en realidad se utiliza la desesperación?
  • ¿Qué evidencias deberían mostrarse, pero siempre aparecen tarde?
  • ¿Cuánta de la disrupción actual informa y cuánta solo grita y aturde para no morir ignorada?
  • Si su receptor se volvió de piedra, ¿qué prácticas suyas como emisor lo ayudaron a reaccionar así?

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*Fuentes mínimas consultadas: Trust Barometer 2026 (Edelman); “Facts not Fakes” (OCDE, 2024); evidencia sobre fatiga por sobreexposición publicitaria y posible daño al goodwill